La corriente como rasgo, no como problema
La relación de los buceadores con la corriente cambia a medida que se acumula experiencia. Los principiantes aprenden a comprobar la corriente y, cuando es posible, evitarla. Los buceadores intermedios aprenden a bucear en aguas mansas. Los avanzados aprenden a usar la corriente como la herramienta más poderosa de la exploración submarina — trae comida, concentra la vida marina y te transporta sin esfuerzo por los paisajes más espectaculares del buceo.
Los sitios míticos — Blue Corner en Palau, los canales de las Maldivas, Castle Rock en Komodo, Galápagos — todos discurren con corriente significativa. La corriente no es accesoria a lo que los hace especiales; es la causa concreta de la concentración de vida marina.
Tipos de corriente
La corriente de marea — la más predecible — fluye en respuesta a la atracción gravitatoria de la Luna y el Sol. En canales y pasos entre masas de agua, la corriente de marea invierte dirección dos veces al día (en patrones semidiurnos). La velocidad alcanza el pico a media marea y cae casi a cero en pleamar y bajamar (aguas mansas).
La corriente de densidad mueve aguas de distintas temperaturas o salinidades unas contra otras — común en zonas de afloramiento. En Komodo, estos afloramientos son la causa tanto del agua fría como de la extraordinaria productividad de plancton.
La corriente descendente — agua que fluye hacia abajo en bordes de arrecife y pináculos — es el tipo de corriente más peligroso para los buceadores. Una descendente puede superar la capacidad del buceador de ascender. Procedimiento de emergencia: si te ves atrapado en una corriente descendente, nada horizontalmente alejándote del arrecife hacia aguas abiertas, infla el jacket y asciende en aguas abiertas, lejos de la estructura del arrecife.
Leer la corriente antes de la entrada
Un divemaster que conoce el sitio puede evaluar la corriente desde la superficie:
- Ángulo del cabo de amarre: si el cabo del barco forma ángulo respecto a la vertical, hay corriente.
- Escombros en superficie: hojas y espuma flotantes muestran la dirección y la velocidad de la corriente superficial.
- Textura del rizado: en días calmos, las zonas de turbulencia en superficie indican afloramientos o remolinos.
Técnica de buceo en deriva
En una inmersión en deriva:
- No luches contra la corriente. Úsala. Colócate para moverte con ella, mantente con flotabilidad neutra y deja que el arrecife pase a tu lado.
- Mantén contacto con el grupo. Con corriente, la separación se produce rápido y la recuperación es imposible.
- Disponibilidad del SMB. Todo buceador en deriva debe llevar y saber desplegar una boya de señal desde profundidad. Es la principal herramienta de recuperación cuando una deriva acaba lejos del barco.
- Planificación del ascenso. Al final de una deriva puedes tener que ascender en aguas abiertas sin línea de descenso. Exhala despacio, controla la velocidad (máx. 9 m por minuto), haz la parada de seguridad de 3 minutos a 5 m y despliega el SMB antes de salir a superficie.